La Junta de Castilla y León considera que «la demanda conocida» hasta la fecha de empresas interesadas en participar en la red soterrada de biomasa de Villalonquéjar «justifica la construcción» de este sistema para abastecer de energía a las factorías de este polígono industrial de la capital. Tal es así el propósito de la Administración regional por avanzar en la tramitación de esta actuación que, después de trasladarle la Asociación de Empresarios del Polígono Industrial de Villalonquéjar la documentación de los consumos energéticos de las 18 empresas que hasta la fecha han mostrado interés por engancharse a la red, la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl) ha realizado ya una visita a seis de ellas. El objetivo, «conocer con detalle sus necesidades y las características técnicas del suministro energético de sus procesos».
Una vez que se visiten todas las empresas, detallan que entre ellas se encuentran «Benteler, Johnson Controls y otras grandes», será cuando «tendremos un mapa claro de necesidades y posibilidades del proyecto». Se sabrá entonces si hace falta incorporar una nueva caldera a la planta de biomasa que hay junto a L’Oréal, si es suficiente con la energía que no utiliza la multinacional de cosméticos y hacer solo la red y los enganches o si la actuación debe ser más ambiciosa. Antes de conocer la demanda, Somacyl ya estimó que podría realizar una inversión de unos 5 millones de euros.
Será «en abril» cuando se empezarán a realizar los proyectos básicos. Uno de la red global y otro para cada empresa. Se trasladará a las factorías interesadas las ofertas de lo que les costará participar de este sistema que proveerá a las empresas de agua caliente para sus procesos de producción y para dar calor a sus instalaciones. En un principio no se contemplaba una red de frío, que también fue demandada por alguna factoría. Cuando todo esto esté listo (cuando se sepa si alguien se borra o si se suman más), algo que llevará su tiempo, llegará el momento de solicitar las licencias y, ya con el visto bueno, iniciar la construcción. Por todos los pasos que hay que dar y por todos los detalles que se desconocen aún, des de la Dirección General de Calidad y Sostenibilidad Ambiental de la Junta no se aventuraron a dar más plazos. En un principio, la idea de la Administración regional era instalar una gran tubería a lo largo de la calle López Bravo y que desde allí se produzca el enganche a cada una de las fábricas.
Fuente: Diario de Burgos
