Con el fin de incrementar la producción (se estima que en torno a un 20%), la multinacional Bridgestone invertirá 70 millones de euros en la planta burgalesa.

Esta inversión comenzará a finales del 2018 y se irá realizando de forma progresiva durante los siguientes 5 años lo que supondrá garantizar la producción en la fábrica durante un largo periodo de tiempo y, por ende, una estabilidad laboral.

La inversión está dedicada en su mayoría a la mejora de equipos apostando por la tecnología más avanzada disponible en el mercado y en la optimización de las líneas de producción.

A la inversión que realizará la firma en la capital, hay que sumar 196 millones de euros, destinados a mejorar la producción de las plantas en las localidades polacas de Poznan y Stargard.