«La ubicación estratégica de Burgos en la meseta norte ha sido fundamental para este proyecto. Villalonquéjar es clave para nuestra red de distribución y estoy seguro de que este centro de distribución y logística será el comienzo de una mayor relación de Cortizo con esta ciudad». Así resumía ayer Álvaro Bravo, delegado del nuevo centro inaugurado en Villalonquéjar III, el sentir de esta multinacional gallega, líder española en sistemas de aluminio y PVC para la arquitectura y la industria, tras su desembarco en Burgos. El nuevo proyecto arranca con la creación de 7 puestos de trabajo, aunque el objetivo es incrementarlos a medida que vayan ganando actividad.

Las nuevas instalaciones de Villalonquéjar III, 2.250 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 3.750 junto al desvío ferroviario en el tiempo récord de cinco meses, tienen como principal virtud que permite abastecer a más de un centenar de clientes industriales de Cortizo en un tiempo aproximado de 90 minutos. Se trata de industrias implantadas en Soria, Palencia, Segovia, León, La Rioja y Cantabria, además de Burgos. «La rapidez, la inmediatez y la eficacia en el servicio en Castilla y León se fortalecen al máximo en este nuevo centro».

La nueva planta, dotada con dos grúas puente para manipular cargas, es en esencia un gran almacén para acoger los diferentes tipos de perfiles de aluminio lacado y anodizado y perfiles de PVC. También contará con un stock de herrajes y accesorios para atender la demanda completa de su clientela profesional. La parte acristalada de la nave, visible desde la calle Condado de Treviño, acoge una exposición que incorpora las últimas novedades en ventanas, puertas, fachadas, paneles que fabrica esta compañía familiar con sede en Padrón (A Coruña). Asimismo, el centro cuenta con un departamento de arquitectura e ingeniería para atender las necesidades técnicas de sus clientes.

El proyecto de Cortizo viene a completar una de las pocas parcelas que quedaban libres de Villalonquéjar III y supone además el desembarco de una nueva empresa en la ciudad durante la crisis y no de la ampliación de otra ya implantada como en ocasiones anteriores. Se trata además de uno de los mayores centros logísticos nacionales de una multinacional española con una trayectoria ampliamente reconocida, que está actualmente presente en 30 países, y que suma una plantilla de 1.550 empleados.

Fuente: Diario de Burgos