«Cedo el testigo». José Antolín, que seguirá en activo como presidente de honor, traspasa la dirección de la compañía a su sobrino Ernesto Antolín Arribas (en el centro de la imagen) tras 50 años de trayectoria modélica. Su hija María Helena ocupa la vicepresidencia. «Ser una de las mayores empresas de Europa -y si es del mundo mejor- con capital mayoritario familiar». Este fue el reto personal que se marcó Ernesto Antolín Arribas (Burgos, 1964) hace ahora diez años, en una primera entrevista concedida a Diario de Burgos, reto que el 12 de febrero de 2015, el día que accedió a la presidencia ejecutiva del Grupo Antolín, es ya una realidad. Este logro es, efectivamente, de una familia burgalesa liderada por su tío, José Antolín Toledano, quien junto a su padre, Avelino, impulsó desde el modesto taller mecánico de la calle Salas lo que es hoy una corporación del sector del automóvil con actividad en 25 países, más de 120 fábricas y que hace escasas fechas superó los 15.000 trabajadores en plantilla. «El sueño de dos visionarios y el trabajo duro de muchas personas». Así lo explicaba a sus directivos Ernesto Antolín, cuya llegada a la presidencia es un «paso lógico» que lleva gestándose desde hace tiempo «con sumo cuidado para garantizar la estabilidad de la compañía y el servicio a sus clientes» y que se ha cimentado especialmente en el acuerdo de diciembre de 2013, que permitió a la familia recuperar el 100% de propiedad de la sociedad tras adquirir el 22% que estaba en manos de las antiguas cajas de ahorros. En esta operación ya tuvo un protagonismo relevante el nuevo presidente ejecutivo. Licenciado en Derecho, casado y padre de un hijo y una hija, Ernesto lleva toda su vida trabajando y formándose en la compañía que cofundó su padre, lo que le ha implicado trabajar y viajar por todo el mundo y dominar varios idiomas, sin olvidar nunca sus raíces en Burgos. Su primera etapa internacional la desarrolló en la República Checa, donde lideró la implantación de la compañía, una primera experiencia que le preparó para asumir la vicepresidencia del Grupo desde 1997, tras la muerte de su padre Avelino en 1995, y para impulsar desde entonces la exitosa expansión por Asia, Estados Unidos, Latinoamérica, Rusia… Su última foto cortando una cinta de inauguración está fechada el pasado octubre en Tánger. «Llevo muchos años involucrado en la gestión de la compañía y he estado presente en la toma de decisiones, escuchando primero y siendo parte activa después. Seguiremos profundizando en proyectos lanzados en los últimos tiempos como nuestro plan de competitividad o el impulso a nuestra imagen, ya que son aspectos fundamentales para seguir creciendo y construir una compañía más grande y presente en más mercados». En esta tarea seguirá involucrado su tío. Tras 50 años dedicados al trabajo y 20 como primer ejecutivo, José Antolín Toledano (Quintana del Puente, 1936), «Don José» para unos trabajadores que le tienen un sincero respeto y aprecio, se mantiene a pie de obra pero desde la presidencia de honor, «aportando mi apoyo en todo aquello que resulte necesario para el futuro del Grupo», según anunció ayer en la convención anual de directivos celebrada en Burgos. Con este traspaso de poderes, cierra una etapa de una trayectoria empresarial modélica, clave en el Burgos industrial contemporáneo, y que en los últimos años ha sido reconocida con el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos y las Medallas de Oro al Trabajo y de la Ciudad de Burgos. Su hija, María Helena (Toulon, 1966), que ha ocupado puestos clave en los últimos años como las direcciones corporativas Industrial y de Marketing, Comunicación y Relaciones Institucionales, ha sido nombrada vicepresidenta y desde esta responsabilidad desempeñará un papel importante en la implantación de la estrategia del Grupo para los próximos años. Dentro del relevo generacional programado, se contempla la jubilación de el próximo 30 de junio de José Manuel Temiño, gestor de la expansión de la multinacional en la que empezó a trabajar en 1977, como gerente de Talleres Ara. «Para mí ha sido un orgullo dedicar casi toda mi carrera profesional a hacer crecer esta compañía. Me gustaría agradecer el apoyo y la confianza que la familia Antolín han depositado en mí permanentemente y el esfuerzo y dedicación de todos mis colaboradores que han sido y son los verdaderos artífices del éxito de nuestra empresa». Temiño seguirá ligado a la multinacional como asesor y miembro del Consejo de Administración. «Cuando llegó al Grupo Antolín -recordó ayer Ernesto del consejero delegado- esta empresa no era más que el sueño de dos grandes emprendedores a los que José Manuel ayudó de forma trascendental para convertir su sueño en realidad». Le sustituirá en el cargo de consejero delegado Jesús Pascual (Burgos, 1963), director de Operaciones desde 2013 y también ligado al Grupo Antolín durante toda su carrera en diferentes responsabilidades a nivel nacional e internacional. «Mi nombramiento supone una gran alegría y una enorme responsabilidad. Esta compañía tiene un brillante porvenir y espero contribuir a su éxito continuando su crecimiento y consolidación como una de las grandes empresas españolas». Fuente: Diario de Burgos / Foto: Grupo Antolín