El peso de los impuestos propios, esos que cada Comunidad puede fijar en su territorio de forma independiente, es mínimo. En este caso mínimo equivale al 1,2 por ciento de todo el dinero que recauda la Junta por diferentes conceptos. Se trata de una cifra que es justo la mitad de la media nacional, que según el último estudio del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) de Consejo General de Economistas es del 2,4 por ciento, lo que a su juicio supone que aún son una «escasa fuente de financiación para las autonomías».
Castilla y León fue la última comunidad en crear impuestos propios a la vista de la caída de ingresos por las vías ordinarias, muy ligadas a la actividad inmobiliaria. Así, en 2012 la Junta decidió crear dos nuevos tributos, uno que afecta especialmente a las empresas eléctricas sobre afección medioambiental causada por determinados aprovechamientos del agua embalsada, por los parques eólicos y por las instalaciones de transporte de energía eléctrica de alta tensión, y otro sobre los vertederos que se cobra directamente a los ayuntamientos. En el año 2013, último sobre el que hay datos cerrados, la recaudación por ambos conceptos fue de 61 millones de euros, sobre un total de 5.077 millones que recauda por los impuestos. Esto es el 1,2 por ciento.
En el total de las autonomías sólo recaudaron en 2013, últimos datos disponibles, 2.085 millones de euros por sus tributos propios, lo que representa un 2,4% de los casi 85.000 millones totales que obtuvieron incluyendo los impuestos cedidos por el Estado. El impuesto a las eléctricas es el que más fondos aporta en Castilla y León, 54,2 millones de euros, que representa el 88 por ciento; mientras que el de vertederos, se limita a 6,8 millones y supone el 12 por ciento restante.
En el resto de las autonomías, los tributos propios relacionados con el agua suponen casi la mitad de la recaudación por este concepto, concretamente el 48,3 por ciento, lo que convierte al agua en la principal fuente de gravamen de este tipo de tributación, según constatan los Economistas Asesores Fiscales. Sin embargo, Castilla y León ha huido hasta ahora de entrar a regular esta materia.
Aunque por el número de impuestos, Castilla y León está en la cola, por recaudación y su peso relativo en comparación del resto de impuestos supera a un importante número. Así, ingresa más que Aragón (46,8 millones de euros), Cantabria (20,3 millones), Castilla La Mancha (12,4 millones), Madrid (17,5 millones), Murcia (54,5 millones)y La Rioja (13,2 millones). Eso sí, está lejos de las que lideran el escalafón en la creación de tributos particulares, como son Cataluña (618,7 millones de euros), Canarias (420 millones), Andalucía (232 millones) y Extremadura (157 millones).
Fuente: Pablo Álvarez / Foto: El Correo de Burgos
