La industria marca la vida de la ciudad y de todos sus habitantes. Genera riqueza, empleo, oportunidades y bienestar, y hoy, 50 años después del arranque del Polo de Promoción, Burgos es impensable sin el ritmo que le imprimen sus empresas, sus trabajadores y su actividad fabril diaria. Esta es la idea que deja el Año de la Industria que hoy termina oficialmente, un proyecto surgido en plena crisis que ha rescatado muchos y muy buenos recuerdos y que, sobre todo, recupera el anhelo de volver a la ciudad dinámica, atractiva e ilusionante de los años 70.
Una gala en la Casa del Cordón, promovida por la Mesa de la Industria (Ayuntamiento, FAE, Cámara y los polígonos de Villalonquéjar y Gamonal) y patrocinada por CaixaBank, rendirá homenaje esta tarde (20,00 horas) a todas las empresas que hacen de Burgos lo que es hoy, incluyendo a las compañías anteriores a 1964 y las que llegaron desde mediados de los 70.
El criterio ha sido distinguir a 30 que se implantaron aprovechando los beneficios económicos del Polo y que hoy siguen activas. A sus actuales directivos se les hará entrega de una estatuilla de Cristino Díez, reproducción a pequeña escala de la escultura que se ubicará en breve en la rotonda del polígono de Villalonquéjar que lleva el nombre del empresario Jesús Echevarrieta, que falleció al comienzo de este aniversario. En nombre de todas estas industrias intervendrá el presidente del Grupo Antolín, Ernesto Antolín.
Junto a las empresas, que en esencia resumen los diferentes sectores, tipologías y formas de trabajar de la industria local, también se distinguirá simbólicamente a las generaciones de trabajadores que hicieron posible este histórico proyecto de promoción industrial, representados para la ocasión por José Cruz Guinea, empleado jubilado de Gonvarri.
Uno de los momentos importantes de la gala, que contará con cerca de 400 invitados, será el homenaje a José María Peña San Martín, el que fuera cerebro de toda la operativa de implantación de empresas como gerente del Polo y posteriormente alcalde.
Concienciación. La apertura de la gala corresponderá al profesor de la Universidad de Burgos y comisario de la exposición del Polo en el Fórum, Gonzalo Andrés, que concluye que todos los actos y actividades formativas y divulgativas desarrollados en el último año han permitido concienciar a todos los burgaleses de que «somos una ciudad industrial, una de las claves de nuestra identidad, y que ello tiene una gran importancia en su día a día y en nuestra imagen en el exterior».
La exposición del Fórum fue, sin duda, el acto más popular y el que más ha contribuido a este propósito. Fueron más de 17.000 visitas en un mes. Estudiantes, trabajadores y vecinos en general pudieron conocer de una manera muy divulgativa y visual lo que supuso este proyecto, que trajo en apenas una década a 93 empresas, a casi 13.000 trabajadores y a más de 19.000 millones de pesetas en inversiones. Los beneficios económicos que se brindaron a las empresas -exenciones fiscales, subvenciones, financiación a bajo coste y suelos a bajo precio- también lo fueron para la ciudad, que se vio ampliada en 750 hectáreas para acoger dos nuevos polígonos y que duplicó su población y triplicó el número de viviendas. «En 1960, éramos 80.000 habitantes y 15 años después, en 1981, alcanzamos los 156.000». Gonzalo Andrés no tiene ninguna duda de que estamos ante uno de los acontecimientos «más relevantes de los últimos cien años». «Muchos trabajadores de las empresas que distinguimos -apunta- desconocían la relevancia que tuvo el Polo y de dónde venía la empresa en la que trabajan».
Futuro. Andrés también destaca que los estudios realizados en torno al Polo han permitido constatar que Burgos lleva 80 años implicada en políticas de implantación de empresas. De hecho, el Ayuntamiento aprobó en el año 43 los auxilios municipales para favorecer la llegada de industrias, 25 años antes del Polo, y detrás de iniciativas como aquella estuvieron la Cellophane, Clesa, la Fábrica de la Moneda, la Fabril Sedera… «Esta claro que estas políticas construyen ciudad y dinamizan un territorio…», recuerda este estudioso, que considera que a Burgos todavía le falta el dar el «pequeño salto» a los 250.000 habitantes con la instalación de más empresas de mediano tamaño para convertirse en una ciudad de tamaño medio de referencia en España y Europa.
- Fuente: Diario de Burgos
- Fotografía: Alberto Rodrigo
