Los más de 11.000 coches que se ensamblan cada día en España incorporan (salvo el motor)componentes diseñados y fabricados en Burgos, en un sector clave en la economía provincial que aglutina a cerca de medio centenar de empresas y más de 7.000 trabajadores directos -y otros tantos subcontratados- si se incluyen a los dos fabricantes de neumáticos. Su radio de influencia es mucho más amplio pues detrás de un solo componente -techo, chasis, parachoque, batería start-stop, bisagra…- no solo hay un gran esfuerzo de investigación, de producción, de comercialización, de internacionalización o de logística de una compañía, sino también una demanda previa de metales y plásticos, de energía, de productos químicos y textiles, de maquinaria o de componentes eléctricos y electrónicos…, lo que ha transformado a Burgos en un gran parque de proveedores.
La automoción -incluyendo a fabricantes y los proveedores de equipos y componentes de diferentes niveles- creció a un ritmo del 12,75% en el primer semestre y espera terminar el año alcanzando los 2,6 millones de vehículos y consolidar a España como el segundo fabricante de Europa y el octavo a nivel mundial.
Burgos es protagonista de primera línea de este crecimiento, es más, «ha recuperado los niveles previos a la crisis», sobre todo en coches, aunque aún le falta mejorar en vehículos industriales. Miguel Ángel Benavente, presidente de FAE, de la patronal del metal Femebur y empresario de Casple, apunta a que este éxito obedece principalmente a la aceptación de los modelos para los que están trabajando y a la recuperación de la demanda en España y, sobre todo, del resto de Europa.
Las plantas locales, detalla, llevan trabajando a toda su capacidad desde hace tiempo, pues el ciclo un proyecto del automóvil requiere de varios años para completarse, desde su fase técnica (2 o 3 años) hasta su producción en serie, que además tiene unos picos de fabricación de acuerdo a la vida comercial del modelo. «Estamos teniendo puntas de lanzamiento en las que los fabricantes necesitan una alta demanda, todo just in time. Si ellos amplían a 5 turnos su producción, aquí ocurre algo parecido, aunque hay que tener en cuenta que su demanda varía y por eso necesitamos abastecernos de trabajo eventual por meses o por un año…, lo que no quiere decir que no sea empleo de calidad». Insiste en que el éxito del automóvil exige de mucha flexibilidad laboral y bajos costes salariales, lo que excluye las horas extraordinarias por su precio.
«Las expectativas de futuro son buenas, habrá más proyectos para Burgos y eso supondrá la consolidación de fábricas locales e incluso ampliaciones, aunque será más difícil que haya nuevas implantaciones de industrias», indica.
No obstante, Burgos está ubicado en el centro geográfico de esta estratégica industria y es sede central del tercer proveedor mundial de interiores para el automóvil, el Grupo Antolín, y también de la Región Sur de Europa del grupo alemán Benteler, otro gigante de esta industria. Ambas ubicaciones se han decidido recientemente, justo en los momentos en los que más se discutía la pérdida del poder de la industria nacional en favor de los países emergentes.
Fuente: Diario de Burgos
