El Producto Interior Bruto (PIB) de Castilla y León registró un incremento interanual del 3,4 por ciento durante el tercer trimestre. De esta forma, la economía castellano y leonesa acumula ya ocho trimestres consecutivos de crecimiento y, además, se apunta el mejor índice de los registrados desde 2007, justo antes de estallar la crisis. Esa es sin duda la principal conclusión puesta sobre la mesa ayer por la mañana por la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, que ha presentado en Burgos el informe sobre la contabilidad regional correspondiente a los meses de julio, agosto y septiembre, un periodo que tradicionalmente viene marcado por la mejora de los índices vinculados al sector servicios. Sin embargo, lo realmente destacable en esta ocasión es que todos los sectores se apuntan un incremento de la actividad en términos interanuales, a excepción del subsector energético. Sin duda, ese buen comportamiento de la mayor parte de los sectores se debe a un sensible aumento de la demanda exterior, que ha crecido un 1 por ciento.

Desde la Junta de Castilla y León se observa la situación global con buenas perspectivas. Buen ejemplo de ello es el comportamiento que ha tenido en el tercer trimestre la demanda y adquisición de bienes de equipo, que se incrementó un 6 por ciento respecto a los datos registrados un año antes. Las empresas están empezando por fin a invertir.

Fuente: Burgos Conecta