El pasado día 30 de noviembre salió el primer tablero de las renovadas instalaciones de la fábrica Kronospan, cuya puesta en marcha ha supuesto una inversión de 100 millones de euros y dos años de trabajo. El objetivo es dedicar entre el 40% y el 50% de la producción al mercado exterior, pasando de fabricar 1.000 a 2.000 metros cúbicos de tablero aglomerado.
Estos datos, en principio, no conllevará un aumento de la plantilla que seguirá contando con 180 puestos de trabajo directos, pero sí supondrá la creación de hasta entre 720 y 900 puestos indirectos.
Tras las múltiples actuaciones, tales como: la construcción de una gran nave de almacenamiento de materias primas, el nuevo secadero o sistemas de limpieza y la extensión de la prensa; las instalaciones burgalesas están dotadas de sistemas que optimicen los costes así como mejorar la sostenibilidad de las emisiones y la eficiencia energética.
Finalmente mencionar que la compañía es líder mundial en el sector del tablero aglomerado con una facturación de más de 4.000 millones y con 14.000 trabajadores en plantilla en las diversas fábricas (42).
