Cuando disfrute este verano de una Coca-Cola bien fresca en una terraza sepa que el envase que tiene entre sus manos se inspira en un diseño que acaba de cumplir 100 años y, sobre todo, que el material con el que está fabricado es vidrio reciclado que ha sido tratado por el Grupo Santaolalla. Por las plantas de Burgos y la de Castellón de esta empresa local han pasado en los últimos tres meses más de 36 millones de las antiguas botellas de la marca de refresco (las que lucían una etiqueta roja) para transformarse en materia prima del nuevo envase, en cuya fabricación también participan fábricas de otra firma vinculada a la ciudad, Verallia, que ha adquirido el parque de botellas retornables de Coca-Cola.
El proyecto comenzó el pasado mes de mayo en las instalaciones de Coca-Cola de Galdácano (Vizcaya), donde arrancó el proceso de destrucción de los viejos botellines que la firma de refrescos utiliza para el sector de hostelería. El Grupo Santaolalla se hizo cargo de los 21,6 millones de envases que maneja la fábrica vasca, que están siendo trasladados en camiones (entre 5 y 8 diarios en los momentos punta del proceso) a Villalonquéjar para proceder a su reciclaje y transformación en calcín, la materia prima con la que se está fabricando la botella que recupera el diseño de Alexander Samuelson, la botella ‘Contour’, que data del año 1915 y que supuso la primera patente sobre un envase del mundo. En el proceso, el vidrio no pierde sus propiedades originales, aunque haya pasado por sucesivas fundiciones.
En la fábrica burgalesa se realiza un proceso de tratamiento que consiste básicamente en el triturado del envase antiguo y la eliminación de las chapas de las botellas. El vidrio resultante del proceso, que se conoce como calcín, fundirá en los hornos a miles de grados de temperatura. Tras este proceso de reciclado, quedan 7.500 toneladas de calcín listas para suministrar a la fábrica de Verallia en Burgos.
Grupo Santaolla, a través de su planta instalada en Castellón, también trabaja con la fábrica de la multinacional norteamericana en Picassent (Valencia), tratando 14,6 millones de botellines que generan 4.000 toneladas de materia prima.
Según explica Ramón Bustamante, director general adjunto de la empresa recicladora, en el proceso iniciado por el fabricante de refrescos se reutiliza el vidrio hueco extraclaro que caracteriza sus botellas, con la salvedad de que el recuperado diseño de 1915 ha apostado por aligerar el peso del envase permitiendo que por cada botella antigua se puedan fabricar 1,2 nuevas. La nueva botella pasa a contener 237 mililitros, 37 más que en el formato anterior. Asimismo, desaparece el papel y la marca se identificará con una etiqueta transparente, además de la chapa.
Aunque Coca-Cola Iberia ha aprovechado el centenario de su icono más famoso para renovar el parque nacional de botellas, este proceso es habitual en otras marcas de bebidas. La empresa burgalesa, por ejemplo, ya ha participado en el reciclaje de botellas de La Casera, San Miguel o Heineken, entre otras.

6 plantas
La firma burgalesa, pionera en el reciclaje de vidrio en España y que tiene a 40 trabajadores en plantilla, cuenta en la actualidad con 6 plantas repartidas por toda la Península Ibérica, incluido Portugal. La más reciente es la fábrica de Castellón abierta hace un año y que atiende el reciclado de toda la zona mediterránea. También cuentan con instalaciones en Guadalajara, Torrelavega (Cantabria) y Aveiro (Portugal).
Las dos fábricas de Villalonquéjar tratan más de 100.000 toneladas de vidrio al año procedentes de los contenedores urbanos o de origen industrial (principalmente vidrio plano de las ventanas y puertas y de los parabrisas del automóvil). El proceso mecánico de triturado y cribado incluye detectores de metales y de separación óptica del vidrio de otros residuos. Los principales clientes de Santaolalla son fabricantes de botellas y tarros de cristal, los sectores de la construcción y la automoción.
La planta de Villalonquéjar III marca el modelo de innovación tecnológica que rige esta empresa, que apuesta por la automatización de procesos ganando en eficiencia y en volúmenes de vidrio procesado. «Burgos es nuestra referencia para realizar inversiones en toda España», apunta Bustamante.

  • Fuente: Diario de Burgos
  • Fotografía: Valdivielso