La inversión extranjera en Castilla y León se disparó entre enero y septiembre de 2014 y marcó el segundo mejor dato de la historia en ese periodo -solo superado 2011-, con 129,3 millones de euros, un 56,4 por ciento más que en los primeros nueve meses de 2013, lo que denota que la Comunidad mantiene su atractivo de cara al exterior.

La característica en esta ocasión gira en torno a los sectores de destino, ya que la automoción ha dejado paso a actividades puntuales como la fabricación de vidrio, la madera o las vinculadas a la economía inmobiliaria, según los datos del Ministerio de Economía.

En la llegada de capital foráneo a la Comunidad todo hace prever que al cierre del año, cuando las cifras se hagan públicas próximamente, éstas se situarán en valores de récord, similares a los 190,3 millones con los que acabó 2011 o los 175,8 de 2001. Parece una utopía, aunque no imposible, alcanzar los 266,6 millones de 2002, ejercicio que ostenta el récord absoluto de la serie histórica.

El dato no ha sorprendido al presidente de Cecale, Santiago Aparicio, quien señaló que, dadas las circunstancias, España es de los países «que mejor está en la UE y las empresas foráneas buscan comunidades en las que invertir». A esto ayuda, añadió, el bajo precio de los costes en Castilla y León, a excepción de la energía, «lo que supone reubicar determinadas inversiones de importancia». Además, destacó que la Comunidad es siempre «zona atractiva dentro de la Península Ibérica, bien comunicada y con grandes posibilidades, una mano de obra cualificada a precios competitivos, con ayudas a la creación de empleo y una fiscalidad adecuada que atrae inversiones más diversificadas, cuestiones que se miran mucho».

Mientras la inversión exterior en Castilla y León repunta durante este episodio de la larga crisis, parece que los empresarios de la Comunidad se mantienen confinados en el propio territorio en lugar de salir fuera, pues la cifra se sitúa en los 7,8 millones, un 43,1 por ciento menos que en el mismo periodo de 2013.

Sin embargo, es relevante que en el propio año 2014 ha existido un punto de inflexión entre el segundo y el tercer trimestre, pues en junio la cifra se encontraba en 336.440 euros y entre julio y septiembre aumentó hasta los casi ocho millones gracias, principalmente, a una inversión en la República Checa de seis millones.

Países. Las partidas procedentes del extranjero llegaron principalmente de Francia, 64,8 millones de euros; Austria, 34 millones; México, 12,9 millones, y Países Bajos, 12,03 millones. Asimismo, inversores británicos desembolsaron tres millones de euros; panameños, 1,6 millones; portugueses, 282.640 euros; polacos, 235.800 euros; argentinos, 133.380; belgas, 90.420; estadounidenses, 29.600 euros; italianos, 3.080; y australianos, 1.000 euros.

La inversión del país galo se dirigió, según los datos de Industria, a la fabricación de vidrio. En este sentido, cabe recordar la inauguración en Burgos en octubre de 2013 de las nuevas instalaciones de Verallia, del Grupo Saint Gobain, líder en la fabricación de envases de vidrio para bebidas y alimentación.

Fuente: ICAL