«La industria vivirá en los próximos años una de las mayores revoluciones tecnológicas de la historia de la humanidad». Lo aseguró ayer María Helena Antolín, vicepresidenta del Grupo Antolín, ante los más de 200 representantes del sector de la automoción nacional reunidos en la Casa del Cordón. La denominada Industria 4.0, que basa sus desarrollos en la aplicación de nuevas tecnologías de la información, transformarán de forma «radical» las fábricas y, apuntó la directiva, permitirá volver a producir de forma competitiva en «países tradicionalmente caros», entre los que se encuentra España y por extensión Burgos, la cuna del grupo.
María Helena Antolín incluyó en esta revolución, en la que ya están trabajando en la multinacional, el uso de nuevos materiales en la fabricación de componentes del automóvil, la reducción de los tiempos de diseño, el uso de nuevos sistemas de producción, entre otros avances. La aplicación de las nuevas tecnologías de la comunicación, detalló como ejemplo basándose en un estudio de Boston Consulting, permitirá que Estados Unidos -donde Antolín ya está implantado con diez fábricas- pueda fabricar en casa en el año 2020 entre el 10% y el 30% de los productos que hoy importa de China, «lo que supone un aumento su PIB en más de 25.000 millones».
La vicepresidenta de la multinacional burgalesa insistió en su intervención en que el impacto de la industria en la sociedad «es mucho mayor del que todos se piensan» y, a veces, «nos hemos sentido un poco solos al reclamar un mayor protagonismo para la industria en nuestro país».
Añadió que ha sido la «enorme crisis» que hemos sufrido lo que ha permitido que la sociedad «se dé cuenta de que un país moderno y competitivo necesita de un sector industrial poderoso que actúe como tractor de una parte de la actividad económica». «La crisis -recordó- ha demostrado que los países cuyo PIB industrial supera el 20% se han visto mucho menos afectados e incluso han ganado cuota de mercado mundial».
Respecto al tema de la calidad en el que se centra el congreso que ayer se desarrolló en la Casa del Cordón, para María Helena Antolín es un «aspecto innegociable» en el día a día del grupo, porque «es una de las fuentes de competitividad más importantes que tenemos y no podemos permitirnos el lujo de que no funcione». De hecho, los estándares de fabricación impuestos en España han hecho de su sector un «ejemplo» para convencer a los fabricantes para que se instalasen aquí.
Fuente: Diario de Burgos
