La internacionalización de la empresa burgalesa ha llegado a las antípodas. Hiperbaric, el fabricante de maquinaria de altas presiones para el sector de la alimentación, acaba de abrir oficina comercial y centro de servicios en Nueva Zelanda, desde la que atenderá a sus clientes de este país y de Australia, en los que ya operan en la actualidad 10 máquinas diseñadas y construidas en el polígono de Villalonquéjar, superando a todas las instalaciones de sus competidores juntos. Se trata de un proyecto modesto, reconocen desde la propia compañía, dirigido por un técnico especialista en la tecnología de las altas presiones, pero que permite a Hiperbaric estar cerca de sus clientes más lejanos, a los que hasta ahora accedía con personal de Burgos y tras varias decenas de horas de vuelo y transbordos. «Australia y Nueva Zelanda son mercados aparentemente pequeños pero que dan una gran importancia al sector de la alimentación y la calidad en la manipulación, ya que están muy volcados a la exportación», explica Francisco Purroy, director comercial de la compañía.

La oficina comercial y el centro de servicios de Oceanía es el último proyecto de Hiperbaric, que cerrará el año con una facturación de 41 millones de euros, un 7,8% más que en el pasado ejercicio y con una plantilla que ya supera los 80 trabajadores, un 15% más que en el ejercicio precedente. El 92% de sus ventas se destinan a la exportación. Las máquinas de Villalonquéjar ya están presentes en 26 países. De cara al nuevo año, las previsiones son las de seguir creciendo en facturación y plantilla, perspectivas que asientan en el empuje de su principal cliente, Estados Unidos, así como de los mercados europeos, Japón y Corea del Sur, y Oceanía.

En Estados Unidos, donde cuentan con una empresa filial en Miami y que asume las tres cuartas partes del sector de las máquinas de altas presiones, ya se están instalado las primeras Hiperbaric 525. Se trata del equipo de altas presiones más grande y productivo hasta la fecha diseñado y fabricado en Burgos. Cada máquina está valorada en 2,5 millones de euros, pesa 86 toneladas y es capaz de procesar 3.000 kilos de alimentos a altas presiones a la hora. El primer equipo ya trabaja en las instalaciones de GoodFoods, Wisconsin (productor de zumos, guacamole y platos preparados). El segundo se está instalando en Georgia y el siguiente será colocado en New Jersey Frozen Storage, la primera plataforma de almacén refrigerado y congelado en New Jersey que ofrece la posibilidad de procesar productos mediante altas presiones gracias a la reciente instalación de una Hiperbaric 300. En breve se instalarán 2 equipos de este modelo, actualmente en fabricación en Burgos.

Fuente: Diario de Burgos