La economía castellana y leonesa confirma su tendencia positiva en el último año y registra un nuevo avance del Producto Interior Bruto (PIB) en el tercer trimestre hasta el 1,6 por ciento en su tasa interanual, tres décimas más que en los tres meses anteriores. Este incremento sitúa a la Comunidad en niveles que no se registraban desde el arranque de 2008, según destacó la consejera de Hacienda de la Junta, Pilar del Olmo, en la presentación de los datos de la Contabilidad Trimestral.
La tasa entre julio y septiembre se situó en el 0,4 por ciento, dos décimas por debajo de la registrada en los tres meses anteriores, un hecho al que Del Olmo restó importancia porque «lo importante es la tendencia de crecimiento de la economía, que lleva en positivo cinco trimestres consecutivos». Así, la consejera defendió que estas cifras «confirman el cambio de tendencia» de la economía en 2014, y ratifican que se podrán cumplir las expectativas de la Junta de cerrar el año en el 1,4 por ciento, con un aumento del empleo del 0,2 por ciento. De esta forma, se llegará a 2015 con las máximas expectativas de que sea el ejercicio de la «consolidación».
Del Olmo remarcó que Castilla y León crece al mismo ritmo que España y por encima de los países de la UE, y definió las cifras económicas del tercer trimestre como «muy buenas». En este sentido, insistió en que esta buena marcha de la economía ha tenido su repercusión positiva en el empleo, que creció un 1,4 por ciento interanual con aumentos en el sector industrial y en los servicios de mercado. Del Olmo precisó que desde enero hasta finales de septiembre se crearon en la Comunidad, en datos absolutos, 27.025 puestos de trabajo a tiempo completo (37.669 ocupados más EPA), y hasta octubre se dieron de alta 37.407 personas más en la Seguridad Social, unas cifras «para la esperanza», que demuestran que si la economía crece también se crea empleo.
La consejera precisó que del lado de la oferta, el VAB creció en todos los sectores productivos en términos interanuales, excepto en las ramas agrarias. Asimismo, el sector de la construcción avanzó un 0,9 por ciento, algo que no ocurría desde el segundo trimestre de 2008, «gracias a la aceleración de la actividad de la obra civil y al menor ritmo contractivo en el sector de la edificación residencial y no residencial», explicó. Este comportamiento positivo de la construcción, con un aumento de su inversión del 0,3 por ciento, tuvo su correlato del lado de la demanda en la formación bruta de capital, que experimentó un incremento del 0,7 por ciento. Del Olmo concretó que la formación bruta de capital fijo avanzó un 0,6 por ciento; la inversión en bienes de equipo, subió un 1,3 por ciento; y la variación de existencias tuvo un efecto neutro.
La consejera de Hacienda ensalzó también la aportación positiva al crecimiento del PIB de la demanda interna por primera vez desde el segundo trimestre de 2008, en cuatro décimas. El gasto en consumo final, explicó Del Olmo durante su análisis del lado de la demanda, aumentó un 0,4 por ciento, dos décimas más que en el segundo trimestre del año; como resultado del crecimiento registrado en los hogares, del 1,3 por ciento. Por el contrario, el gasto del sector de las administraciones públicas se redujo un 3,1 por ciento.
Fuente: SPC/Ical
