La fábrica de Mahou-San Miguel en Burgos planifica intervenciones para reducir el gasto energético y optimizar los procesos productivos medidas que reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero en un 82%.

Este proyecto se recoge a nivel nacional en su Declaración Ambiental Anual y se ejemplifica con tres acciones completas a desarrollar hasta abril de 2020. Con estas intervenciones, la cervecera burgalesa lograría reducir las emisiones en 5.460 toneladas de CO2 y el consumo energético caería en 7,6 millones de kWh/año.

De esta manera, al programa que se realiza en colaboración con Verallia. Para el próximo mes de enero está prevista la puesta en marcha de nuevos y modernos controles que reducirán el gasto energético y las emisiones contaminantes.

Hay que destacar que ya en 2018 la compañía realizó un análisis del trabajo realizado en la reducción de la huella ambiental. La producción del grupo ha aumentado un 58% desde el año 2000 y la compañía ha reducido su consumo unitario de agua en un 41% gracias a la constante optimización tanto de los equipos, como de los procesos.

Fuente: DiarioDeBurgos