Las mascarillas, un modelo de negocio para tratar de diversificar ingresos.

Varias empresas burgalesas han optado por esta opción con líneas de fabricación de equipos de protección. Este es el caso de Molteplas, ubicada en el polígono de Villalonquéjar y cuyos principales clientes son las empresas de automoción.

Molteplas se dedica a la fabricación de todo tipo de piezas por inyección de termoplásticos, ahora tiene una parte de su producción dedicada en dos turnos de lunes a viernes a elaborar el tejido para los EPI.

Para ello, desde Molteplas se invirtieron casi 2 millones de euros repartidos entre Villalonquéjar (1.1) y Cascante (Navarra un 0.9)- para confeccionar 30.000 metros de tejido técnico para EPI y unas 75.000 mascarillas FFP2 diarias.

Además, la empresa no piensa solo en el presente, sino que piensa también en el futuro adaptando la producción a las necesidades que ya tenían antes de la pandemia sin estar pendientes de terceros.

Fuente: DiarioDeBurgos