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Aunque pueda sonar a tópico, la obsesión por «la calidad y el servicio», forjadas en el «compromiso con el cliente», son los dos grandes mandamientos de TMP Construcción de Maquinaria y la clave de que esta empresa ubicada en el Polígono Industrial de Gamonal-Villayuda (en la carretera de Logroño) no haya dejado de crecer desde 1962. Ese año, hace más de medio siglo, su fundador, Pedro Fernández, con solo «un torno y un taladro» abría un pequeño taller de 40 metros cuadrados en la carretera de Arcos que fue el origen de esta mediana empresa. Hace apenas siete años, cuando se jubiló, dejó en manos de sus hijos un pequeño imperio que ya da trabajo a 38 personas y en el que, en su afán por seguir creciendo, no ha cesado de reinvertir sus beneficios en inversiones.

TMP Construcción de Maquinarias es una empresa dedicada a la creación de prototipos especiales para la industria y que diseñan por encargo de las compañías con las que trabajan. Sus principales clientes provienen del sector de la automoción, como es el caso de Bridgestone Hispania o Benteler, pero también de otros mercados más diversificados como el textil, la alimentación, el cosmético, el embalaje o los servicios. Una actividad a la que sumar el otro pilar que da trabajo a la factoría, el mantenimiento de la maquinaria.

Ana Gloria Fernández, hija del fundador y ahora en la dirección de la empresa junto a sus hermanos José Ramón y María Ángeles, destaca como uno de los ejes de la política de la empresa «la inversión en teconología. Es vital. O te renuevas o mueres». Fruto de ese convencimiento, que la crisis les había tenido algo paralizados pero que este año han renovado con ganas, es la futura adquisición de una máquina que les exigirá un desembolso de cerca de medio millón de euros. Cantidad a la que añadir los otros más de 200.000 que les ha costado una nueva máquina adquirida a principios de este año. De cara al futuro, esperan unificar en un único espacio la nave que tienen en la carretera Logroño y la del Centro Industrial Río Pico. En la primera de ellas tienen las oficinas, el taller mecánico y la soldadura láser y la segunda dedicada al resto de la soldadura, pintura, montaje de máquinas y acopio de materiales.

También es recurrente en esta empresa familiar destacar el papel de los empleados, que dividen en tres grupos. «Los de más de 40 años, que nos aportan la experiencia, los que tienen entre 30 y 40, que nos dan la continuidad, y los de entre 20 y 30, que nos demuestran su entusiasmo y sus ganas de aprender». Todos ellos «comprometidos» con el proyecto y a los que aseguran que proporcionan «un empleo de calidad».

El premio que les han otorgado FAE y Cajaviva Caja Rural reconocen que la han sentido como «algo muy especial». Porque es un reconocimiento de la ciudad, entregado por emprendedores como ellos y que esperan que siga distinguiendo a pequeñas o medianas empresas como la suya.

Fuente: Diario de Burgos / Foto: Valdivielso

Jean-Claude Juncker presentó el miércoles 26 de noviembre un plan de inversiones de 315.000 millones de euros para impulsar el crecimiento y el empleo, que según el presidente de la Comisión Europea, simboliza el momento en el que Europa pasa página: “Tras años de luchar para restaurar la credibilidad fiscal y promover reformas, hoy añadimos un tercer elemento a un círculo virtuoso: un plan de inversión ambicioso pero realista para Europa”.

Como si de un papá Noël se tratase, el luxemburgués ha anunciado: “La Navidad ha llegado temprano”. El anuncio del programa de inversión pública y privada, que cubrirá los próximos tres años, se ha adelantado ante la renqueante economía comunitaria y la falta de inversiones, con una bajada del 15 % desde los niveles de 2007.

El plan de la CE consiste en crear el llamado Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas, que estará gestionado por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y cofinanciado por esta entidad y por la Comisión Europea, y que contará con 21.000 millones de euros iniciales como palanca para atraer más inversiones, provenientes del sector privado y de los Estados miembros.

El presidente de la CE recordó que, pese a la gran liquidez en los mercados monetarios y corporativos, la inversión no remonta en Europa y al mismo tiempo que los recursos públicos son limitados. Por ello el plan de Juncker apuesta por un mejor uso del dinero público, al utilizarlo como garantías que serán a su vez palanca para atraer más inversiones para inyectarla en la economía real y en proyectos clave de infraestructuras de transporte, de banda ancha, de energía, educación e investigación, entre otros.

“Debemos enviar un mensaje a los ciudadanos de Europa y al resto del mundo: Europa está de vuelta. Este no es el momento de mirar para atrás. La inversión es sobre el futuro”, recalcó Juncker. En septiembre pasado había 24,5 millones de parados en la UE y 18,3 millones en la eurozona, según datos de Eurostat. La CE pretende sumar entre 330.000 millones y 410.000 millones de euros al producto interior bruto (PIB) de la UE y crear ente 1 millón y 1,3 millones de empleos en los próximos tres años.

Admitió no obstante que la UE no debe ahora descuidar los sacrificios hechos durante los últimos seis años para superar la crisis, sino seguir reformando y seguir abriendo mercados. Sostuvo también que esos son dos elementos necesarios pero no suficientes para generar crecimiento, pues subrayó que “ningún árbol puede crecer solo con aire y tierra”, de manera que consideró que su plan de inversión “es el agua” para ello.

Juncker subrayó que por primera vez, la CE une estos tres elementos y los agrupa en un único y simple mensaje: “Europa puede ofrecer esperanza a sus futuras generaciones y al resto del mundo un núcleo prometedor y atractivo para el crecimiento, el empleo y la inversión”. “No vamos a traicionar a nuestros hijos y nietos escribiendo nuevos cheques que deberán pagar al final ellos”, sostuvo, al tiempo que prometió que las contribuciones de los Estados miembros al nuevo fondo de inversión no contarán como déficit. Apeló a las diferentes fuerzas a apoyar su plan, al afirmar que “ahora no es el momento para luchas nacionales, políticas o ideológicas. Es el momento para un gran consenso político y social, un gran pacto para poner a Europa a trabajar de nuevo”.

Fuente: El Huffington Post‎

El Grupo Antolín, líder mundial en la fabricación de componentes del automóvil, prevé cerrar el ejercicio 2014 con una facturación agregada de 3.000 millones de euros -en 2013 fueron 2.729-, según avanzó su consejero delegado, José Manuel Temiño, en su intervención durante la jornada sobre automoción desarrollada en el Fórum Evolución el 19 de noviembre, con motivo de la celebración del 50 Aniversario del Polo de Desarrollo de Burgos.

Temiño desveló las claves que han llevado a su compañía, con sede en Burgos y presente en 25 países, a ocupar una posición muy relevante en el ámbito internacional. Comenzó hablando de la «clara vocación» de crear tecnológica propia desde sus inicios para dejar de ser solo una empresa «manifacturera». A ella sumó la apertura de una red de oficinas comerciales, que después se transformaron en técnicas, en países claves, apostando en la actualidad por «plataformas globales» en todo el mundo que dan una ventaja «competitiva y de sostenibilidad» a sus productos.

El grupo produce 18 millones de techos de vehículos años, donde este mercado ha penetrado con fuerza en América, a los que se suman puertas y asientos, en los que destaca su «liderazgo tecnológico». Finalmente y ya como cuarta unidad de negocio, citó los sistemas de iluminación interior.

Precisamente, esta diversificación de producto es uno de los puntos estratégicos de la compañía, que se añade la de clientes y territorios, donde Temiño avanzó el refuerzo «importante» de su presencia en Marruecos puesto que ese país se están implantando cada vez más fabricantes. Por último citó la financiera, estrenada más recientemente en el mercado de capitales. No obstante, no se olvidó de la apuesta del grupo en innovación, con más de 1.600 patentes y 1.000 trabajadores dedicados a su desarrollo.

Pero más allá del modelo de negocio productivo, el responsable del Grupo Antolín quiso finalizar su intervención abordando aspectos como la reforma laboral, a la que consideró que todavía le quedan «más progresos» y «asignaturas pendientes», citó la necesidad de seguir impulsando ayudas públicas, alertó de la fuga de talentos y reclamó una convivencia «estable» entre todas las regiones españolas, ya que los mercados «cada vez se están tomando más en serio la cuestión de los nacionalismos».

Fuente: Diario de Burgos / Foto: Instalaciones Grupo Antolín

Las previsiones del sector de la automoción en Burgos para un futuro más o menos cercano pasan por un optimismo moderado. La fecha clave a la que aluden los empresarios es 2018, momento en que prevén un crecimiento después de la estabilidad que ven a corto plazo. Así lo manifestaron tanto responsables de industrias locales como el presidente de la patronal burgalesa (FAE), Miguel Ángel Benavente, momentos antes de una jornada técnica que se celebró el 19 de noviembre en el Fórum Evolución, con motivo del 50 aniversario de la creación del Polo de Desarrollo.

«Vemos el futuro positivo», manifestó el director de planta de Benteler, Manuel Álvarez, después de la reunión del grupo mantenida en Alemania para planificar la estrategia de la compañía hasta 2020. En este punto, detalló que a corto plazo habrá «como mínimo estabilidad» y a partir de 2018 se espera un crecimiento, principalmente en la fábrica de Burgos. También esa fecha citó el responsable de FAE, para quien este sector de industria puede «presumir de haber superando la crisis», situando así a Burgos en mejor situación que otras provincias. Benavente quiso diferenciar que en la automoción una cosa es la venta de vehículos, que ha bajado notablemente en los últimos años, y otra la fabricación de estos, lo que supone que las empresas auxiliares han continuado produciendo para Europa y el resto del mundo. Y dentro de una previsión alentadora, previó que para 2017 o 2018, «España recuperará la cifra de tres millones de coches que tuvo muy cerca antes de la recesión».

El director general de Industria de la Junta, Carlos Martín, presente en la jornada, lanzó también un mensaje de optimismo, aunque «con el freno de mano echado». Sus matices tienen ver con lo que considera un «problema» en Europa, que es la sobrecapacidad de producción que del viejo continente. Algo -agregó- que cuando se mantiene en el tiempo deja de ser una coyuntural a estructural, lo que supone la toma de medidas como el cierre de plantas. Las alternativas que existen para absorber esta sobrecapacidad pasan, según Martín, por exportar a terceros país, lo que considera que tienen más fácil los proveedores que generan tecnología propia, que los fabricantes de automóviles. De igual forma, se refirió a la flexibilidad laboral, aludiendo en este caso a la rebaja de salarios, que «si llega al fabricante también tiene que llegar a los proveedores». También habló de la formación de los trabajadores y advirtió de que en el próximo marco europeo se reducirá la capacidad de ayudas de las administraciones públicas.

No dudó el responsable del Gobierno regional en calificar a Burgos como el «motor del sector de la automoción» en la región, aludiendo a que firmas como Antolín son más conocidas en el entorno internacional que el propio territorio de Castilla y León. Y en ese mismo peso industrial local hizo hincapié el alcalde, Javier Lacalle, que inauguró la jornada de ayer ante una sala de ensayos del Fórum repleta de empresarios y con presencia de alumnos de FP. Para ello, dio cifras como los 10.000 empleos directos, que representan el 23% del vinculado a esta industria en la región, así como que Burgos supone el 18% del tejido empresarial de este sector en toda de Castilla y León.

Fuente: Diario de Burgos / Foto: Instalaciones Benteler

Las válvulas de mariposa de grandes dimensiones y los accionadores que regulan el suministro de agua potable en la red de abastecimiento de Qatar, en el circuito de F1 de Shanghai, el túnel del Canal de La Mancha o que integran los circuitos de los barcos de gas licuado o de los grandes rascacielos se han diseñado y fabricado bajo pedido por Aplicaciones Mecánicas Válvulas Industriales, más conocida como Amvi, una empresa perteneciente a la multinacional alemana KSB que lleva 44 años trabajando en Villalonquéjar (50 años en España), lo que le convierte en una de las pioneras del Polo de Promoción y Desarrollo que han sobrevivido a todas las crisis desde entonces.

Esta «larga» trayectoria, su «indiscutible» aportación al tejido económico y social de la ciudad, «los esfuerzos por mantenerse en este territorio pese a las dificultades de la crisis» y por su esfuerzo innovador, le han valido la concesión por unanimidad del Premio Femebur 2014, que otorga la patronal del sector y que será entregado en la gala anual que se celebrará el próximo 21 de noviembre en el Hotel Palacio de la Merced.

El premio recae en una empresa con 90 empleados en plantilla, 16.000 metros cuadrados de instalaciones y que factura 19 millones de euros al año. Su director, Vicente Bas, agradeció ayer esta distinción, sobre todo, porque el camino desde 1970 «no ha sido fácil». «La crisis nos azota a todos y en 50 años nos ha azotado en varias ocasiones. A pesar de ello, Amvi, de la mano de KSB desde 1989, ha continuado adelante…». La alemana KSB es líder mundial en la fabricación de bombas y válvulas para uso industrial, con más de 30 fábricas repartidas en 19 países.

Las válvulas de mariposa que salen de Villalonquéjar, con diámetros entre 65 centímetros y 4 metros, son capaces de aguantar presiones de hasta 25 bares, equivalente a una columna de agua de 250 metros, tres veces las altura de la Catedral. Bas aseguró ayer que el 90% de su facturación viene de mercados internacionales, principalmente de Oriente Medio, donde hay grandes inversiones en el reciclado de agua y las desaladoras; y de Asia, con los barcos de gas que se construyen en sus astilleros.

Fuente: Diario de Burgos

Kronospan ha puesto ya en marcha una inversión de 60 millones de euros -la más importante que se acomete en la provincia en la última década- para transformar su fábrica de Castañares en un centro de producción del tablero aglomerado de referencia internacional y situar en Burgos sus almacenes nacionales de suelo laminado, que ocuparán una nueva planta en el complejo de 3.000 m2. La previsión es que este proyecto, que se encuentra en fase de planificación, compra de maquinaria a nivel internacional y solicitud de licencias de obras (antes de que finalice noviembre), esté culminado para el próximo verano.

La segunda fase, que hará de Castañares la mayor fábrica del sur de Europa, se pondrá en marcha en el plazo de «uno o dos años», dependiendo del comportamiento del mercado maderero, y contempla una nueva inversión de hasta 40 millones para ampliar las instalaciones y su capacidad productiva, para lo que ya se han adquirido terrenos colindantes a la fábrica actual en Cardeñajimeno.

El presidente de Kronospan en España, Neil Collen (en la imagen), confirma con estas cifras y los planos sobre la mesa que el compromiso de la multinacional austriaca con Burgos es «firme» tras un proceso judicial «muy duro» de adquisición del Grupo Interbon, por el que pagaron 50,5 millones de euros, a los que se han sumado otros 20 millones necesarios para reactivar y soportar la actividad de las plantas de Burgos, Salas de los Infantes y Toledo (Puertas Dimara).

Estos activos se adquirieron con un retraso mucho mayor del previsto por Kronospan y en mitad de una grave crisis de mercado motivada por la caída de ventas por el parón en la construcción y la duplicación del precio de la madera, su materia prima básica. Además, subraya, Castañares -a diferencia de Salas- es una fábrica «antigua que no tiene la productividad de las modernas». Collen, que ha capitaneado todo este proceso desde sus inicios, recuerda que las dificultades a las que se han enfrentado estos últimos tres años han sido de tal gravedad que en un momento se llegaron a plantear el cierre de Castañares -«porque tenía sentido analizado desde el punto de vista económico»- y construir una nueva fábrica en Salas de los Infantes «o en otro punto de España». «Tengo que dar las gracias a los trabajadores porque desde la subasta de los bienes [de Interbon] han apostado por nosotros, pese a que no ha sido fácil para ellos porque tenemos que ajustar la plantilla a las necesidades de la fábrica. Han luchado por sus intereses, pero han sido realistas para conservar esta planta y defenderla ante la multinacional…», subraya el presidente de Kronospan, quien añade que la inversión aprobada garantizará esta industria burgalesa «durante muchos años».
Como referencia, Kronospan es el líder mundial en la fabricación de tablero aglomerado, con 14.000 trabajadores en plantilla y 42 fábricas en Europa, principalmente, Estados Unidos y China. Junto a Burgos, actualmente acomete proyectos fabriles en Rusia y Bielorrusia. Su facturación supera los 4.000 millones.

La centralización de parte de la producción y los almacenes en Burgos persigue, entre otros objetivos, el acercarse el máximo posible a los clientes, a los que buscan abastecer de cualquiera de sus productos en un plazo máximo de 48 horas.

En pro de este reto, la multinacional está en proceso de adquirir una empresa estibadora que opera en los puertos marítimos del Mediterráneo y va a iniciar pruebas para conectar ferroviariamente los puertos secos de Villafría y de Gandía, con vistas a impulsar las exportaciones. Collen apunta que todavía no les salen los números, no tanto por los convoyes de ida sino por los de vuelta, que están estudiando cargar con el material de reciclaje que se emplea en la elaboración del tablero aglomerado (palets, astillas, serrín, etc.).
Los tableros que se fabrican en Burgos se comercializan en la Península, Francia, Gran Bretaña, Italia, países del norte de África y Latinoamérica, un mercado en expansión al que también se encamina -por afinidad cultural e idiomática- la apuesta que Kronospan está haciendo en Burgos.

Fuente: Diario de Burgos / Foto: Alberto Rodrigo

Gonzalo Andrés López, comisario de la exposición “Burgos, ciudad industrial, es doctor en Geografía Humana, está especializado en el análisis de todos los elementos que confluyen en el territorio: medio natural, población, industria, actividad económica… Fue Premio Nacional Fin de Carrera y en 2004 logró el Premio Nacional de Humanidades por su tesis doctoral ‘Estructura Urbana de Burgos en el siglo XX’. Ha sido profesor en la Universidad de Valladolid y actualmente, y desde hace tres años, ejerce la docencia en la UBU. También ha trabajado durante 11 años en el Consorcio para la Gestión de la Variante Ferroviaria de Burgos.

¿Cómo se conviritió Burgos en ciudad industrial? Ésta es una de las grandes preguntas a las que responde la exposición que el pasado viernes se inauguró en el Fórum para celebrar los 50 años del desarrollo del Polo de Promoción y Desarrollo 1964-2014. La muestra reúne fotografías, muchas de ellas inéditas; documentos originales, objetos históricos, algunas de las primeras máquinas y primeros productos que salieron de las fábricas de Burgos, vídeos con testimonios de sus protagonistas… Estará abierta hasta el 7 de enero. Aquí tienen un adelanto.

¿Cuánto tiempo le ha llevado organizar esta exposición?
Me lo comentaron a primeros de junio de este año, pero realmente empezamos a trabajar en julio. Lo cierto es que se ha montado en un tiempo récord.

Usted es el comisario pero, ¿Cuántas personas hay ‘detrás’ de la muestra?
El equipo científico lo han formado 15 personas, en el montaje se han involucrado 8 empresas de la ciudad y otras 40 han colaborado cediendo documentación, maquinaria y objetos históricos.

¿Qué ha sido lo más difícil?
Lo más difícil y a su vez lo más importante es el contacto con las empresas. Están presentes todas las que siguen existiendo e iniciaron su actividad con el polo. Eso ha sido un trabajo duro porque además, algunas son multinacionales y requerían autorizaciones desde fuera… Ello me ha exigido dedicar cientos de horas de teléfono y de desplazamientos.

¿Cuántas son?
30 de las 93 que comenzaron se mantienen 50 años después, lo cual es algo a destacar.

¿Qué se puede ver en ‘Burgos, ciudad industrial?
500 fotografías, más de la mitad de ellas inéditas; 40 documentos históricos originales, objetos, paneles, vídeos, planos… Hemos huido de hacer una exposición típica de fotografías, con todos los respetos. El objetivo es que esas imágenes estuvieran vivas. Algunas tienen una calidad y una definición tan buena, que hemos aprovechado para que sean animadas y proyectarlas.

¿Alguna ‘joya’?
Contamos con más de una hora de vídeo inédito de los años 60. Lo hemos obtenido de la Filmoteca de Televisión Española, estaba sin ‘telecinar’, en las cintas originales. Hay un reportaje que hizo TVE en 1967 que no se volvió a proyectar y también documentos originales de la inauguración del Polo, de visitas del ministro López Rodó y Franco que estaban en las cintas originales sin pasar.

¿Qué objetos destacaría de los expuestos?
Hay maquinaria muy singular. Por ejemplo, el primer torno de Antolín de la calle Salas. También se puede ver una máquina de tejer calcetines de Textiles Renedo, de los años 30 [la producción empezó antes, en los años 10];otros de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT), la primera rueda que se produjo en serie en Firestone en 1967 o las primeras botellas de San Miguel… También me gustaría comentar que hay un mural artístico multimedia del burgalés José Ignacio Salaguren que introduce la exposición.

A tenor de lo que ha estudiado e investigado para organizarla, ¿Se desconocen muchos aspectos del Polo Industrial?
Sí. De hecho, el libro y la exposición se llaman así:‘Burgos, Polo Industrial’ porque toda exposición te debe contar una historia muy clara y muy concreta y nosotros hemos querido transmitir un mensaje clarísimo: Cómo Burgos se convirtió en ciudad industrial.

¿Y cómo fue ese proceso?
El 30 de enero de 1964 el Gobierno franquista declara a la ciudad Polo de Promoción en el contexto de los planes de desarrollo y se produce una transformación radical gracias a las ayudas que se dan a las empresas para el fomento de la industrialización. Durante diez años Burgos está sujeta a las ayudas a la industria;primero como Polo de Promoción en el año 1964 y después, en 1969, como Polo de Desarrollo. En total, el periodo abarca desde 1964 a 1973, lo que nosotros llamamos la ‘década prodigiosa’.

¿En qué se tradujo ese periodo?
Estamos hablando de más de 19.000 millones de pesetas de inversión, 12.700 empleos nuevos y casi 100 nuevas empresas. Todo eso transformó la ciudad de una manera completamente radical. De hecho, hay que tener en cuenta que Burgos tenía apenas 80.000 habitantes y en diez años se pasó a 160.000. Se duplicó la población y la extensión superficial pasó de 500 hectáreas a más de 2.000. El número de viviendas se triplicó. El volumen de procesos y transformaciones fue posiblemente el más importante que ha tenido la ciudad en toda su historia. De hecho, tal y como decimos en la exposición y el libro, Burgos es la ciudad industrial, de servicios, posicionada en España y Europa hoy en día gracias al Polo de Promoción. Si no, estaríamos hablando de una ciudad de 50.000, 60.000 ó 70.000 habitantes, un Palencia o un Segovia. Burgos no sería la ciudad que es hoy sin la industria.

Esos cambios conllevaron también una transformación urbanística…
Si, total. De hecho, la exposición cuenta con tres capítulos. El primero es ‘El origen de nuestra historia industrial’. Se habla de la manufactura tradicional y las primeras fábricas. Una segunda parte es ‘Una década prodigiosa’ (1964-1973) sobre el polo de promoción y desarrollo industrial. Y la tercera y última se titula ‘Y la industria construyó una ciudad’. Se trata de que la gente entienda cómo el Polo creó una nueva ciudad a todos los efectos. Hablamos de la ordenación urbanística, de los nuevos barrios, nuevos sectores de la ciudad, extensión superficial, política de vivienda, los nuevos hechos sociales…Sobre estos últimos, por ejemplo, el Polo supuso generalizar los televisores, las lavadoras, el automóvil… Cambió la vida de las personas pero también el precio de la vivienda se multiplicó en apenas tres años por cuatro, el acceso a la vivienda comenzó a complicarse, surgió la especulación… Es decir, no todo fue de color de rosa.

Hay un último apartado en la muestra que se pregunta:Y después del Polo, ¿Qué? Le lanzo esta cuestión a usted.
Burgos es una ciudad industrial hoy en día. Después del Polo, la crisis se superó dignamente por la mayor parte de las empresas y hoy se ha consolidado como una ciudad completamente industrial. Hay una mesa multimedia de 70 pulgadas que se puede tocar y ofrece todos los datos al respecto, un vídeo sobre el momento actual… De las 3.500 hectáreas que tiene la ciudad hoy en día, algo más de la mitad son industria. Es decir, ocupa lo mismo que el resto de todos los demás usos:residenciales, terciarios, comerciales… Eso dice mucho de lo que significa la industria en la identidad urbana; es una pieza totalmente definitoria. De hecho, hemos hecho un vídeo que se llama ‘Burgos territorio industrial’ en el que se ve historia, patrimonio, gastronomía, naturaleza, turismo e industria. Estas empresas nos situaron primero en España con los capitales nacionales y después en Europa con las multinacionales, que entraron un poco después. Nos ubicaron en el mapa. Burgos se conoce en muchas ciudades de Europa gracias a sus empresas. Hoy en día ocurre lo mismo yeso es un elemento a destacar.
Comentaba antes que 30 de aquellas 93 primeras empresas que se instalaron han sobrevivido. ¿Cuáles cree que son las claves de la supervivencia?
El Polo de Burgos, en los años 60 y 70, fue asombroso en sus resultados. Fue el más brillante del Plan de Desarrollo y todas las previsiones se superaron con creces. Ya entonces, una de las claves fueron los procesos de diversificación industrial:maquinaria, bienes de equipo, alimentación, sector del automóvil, acero…
Otras claves en las últimas décadas han sido los procesos de internacionalización, empresas que han recurrido a los mercados exteriores y a socios tecnológicos externos y han hecho asociaciones con capital exterior. Y asimismo las inversiones en tecnología e I+D, así como las especializaciones en producciones.

¿Qué factores jugaron a favor de la elección de Burgos?
Hay un panel en la exposición que habla de porqué se ubicó en Burgos y lo basamos en tres hechos. El primero, la decisión personal de Franco. Esto era un tema muy discutido, pero hemos encontrado una serie de documentos ahora y un vídeo en el que su ministro de Industria dice claramente que es un «acto de justicia distributiva con Burgos el dar el Polo a la ciudad». En segundo término, la ciudad contaba con unas condiciones de comunicación y de posición y localización geográfica estratégica. Es decir, tenía las condiciones innatas para poder desarrollar una política de industrialización. Por último, la política municipal fue muy clara. En 1943 el Ayuntamiento aprobó los auxilios municipales, ayudas y subvenciones para la implantación de nuevas industrias en la ciudad. Algunas de las que se acogieron a esas ayudas fueron Cellophane, Moneda y Timbre, Sesa, Mafitex, Fabril Sedera…
Pero además, en 1962, previamente al Polo, el Ayuntamiento convocó un concurso para ceder suelo para la instalación de empresas en Gamonal. Dicho concurso se adjudicó a Nicolás Correa, Taglosa y la Industria de Máquinas Automáticas para Artes Gráficas.
También he visto telegramas del entonces alcalde Honorato Martín Cobos al Régimen y viceversa que ponen de relieve que también el alcalde tuvo un papel bastante importante en el hecho de conseguir el Polo. Durante los primeros años se instalan las empresas casi sin urbanización, se les favorece que sean dinámicas y crezcan… Yeso fue un acierto.
Hay otro hecho también clave que fue la clase empresarial. En la ciudad había unos empresarios que venían operando, en algunos casos desde finales del XIX muy limitadamente y con iniciativas muy pequeñas, que aprovecharon el contexto de los años 40 y 50 y del Polo para crecer.

¿Cuántas de las empresas eran de fuera de Burgos?
El 80 por ciento de las 93. Y también de nueva creación. Un hecho significativo fue también el origen de los capitales:la mayoría llegó de País Vasco, Cataluña y Madrid. Eso fue una vía de entrada encubierta de las multinacionales porque a los dos, tres o cuatro años en esas empresas entró accionariado de capitales belgas, franceses e ingleses que fueron poco a poco absorbiendo esos capitales.

¿Cuánto tiempo hay que reservarse para ver la exposición?
Cada uno se la puede diseñar a medida. Pero para verla con calma, unas dos horas.

¿Por qué recomienda ir al Fórum?
Porque uno de los rasgos más importantes que define a Burgos es su actividad industrial. Le debemos a la industria una buena parte de la ciudad que somos hoy en día. Por otro lado, también destacaría que hay mucha gente, sobre todo de la generación de los 70 y posteriores que trabaja en estas empresas, que no sabe qué es el Polo. Ycreo que les puede descubrir muchos aspectos desconocidos y acercarles a su realidad industrial.

Fuente: Diario de Burgos / Entrevista de Ana Ramos / Fotografía de Jesús J. Matías

El Gobierno regional y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) han formalizado un préstamo de 50 millones que se emplearán en apoyar a las empresas agroalimentarias de la Comunidad. Esta partida estará a cargo la línea de préstamos para pymes y empresas de mediana capitalización de Castilla y León, que el banco ha ampliado recientemente en 25 millones de euros, hasta un montante global de 175.

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el vicepresidente del BEI, Román Escolano, se reunieron el 7 de noviembre por primera vez en Valladolid con el objetivo de seguir profundizando en la «estrecha colaboración» que mantienen ambas instituciones desde 1989, en un encuentro en el que acordaron la apertura de un proceso de negociación sobre futuras líneas de financiación.

Herrera y Escolano repasaron los numerosos proyectos vinculados a préstamos BEI que se están desarrollando en la Comunidad. Entre ellos destaca la línea de crédito concedida en 2012 a Castilla y León a favor de pymes de menos de 250 empleados y empresas de mediana capitalización con hasta 3.000 trabajadores. Dotada inicialmente con 150 millones, está gestionada por el Instituto Tecnológico Agrario (Itacyl) y la Agencia de Innovación, Financiación e Internacionalización Empresarial (ADE).

La reunión sirvió para analizar la reciente decisión del banco de ampliar la cuantía original en 25 millones, de modo que alcance un montante global de 175 millones de euros. Asimismo, con cargo a esta partida, el vicepresidente del BEI y la viceconsejera de Desarrollo Rural, María Jesús Pascual, suscribieron los 50 millones para la industria agroalimentaria. Para ello, la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, suscribió los contratos de aval que habilitan el acceso a estos fondos.

El acuerdo alcanzado es fruto de las entrevistas de trabajo que mantienen habitualmente representantes de la Tesorería de la Consejería de Hacienda con técnicos del BEI, con objeto de conseguir que la entidad siga comprometiéndose con la financiación de nuevas inversiones en Castilla y León.

Cabe recordar que la institución financiera de la Unión Europea ha puesto casi 600 millones de euros a disposición de la Junta hasta este momento para operaciones singulares y proyectos promovidos por pequeñas y medianas empresas de la Comunidad. Se trata de una fórmula que facilita la liquidez necesaria al tejido económico de Castilla y León, puesto que permite que las compañías accedan a préstamos reembolsables para sufragar tanto inversiones como capital circulante.

Fuente: Agencia Ical

La Fundación Proyecta Burgos estará presente, los días 5 y 6 de noviembre, en la que va a ser la mayor edición de LOGISTICS Madrid, la Plataforma Comercial del Almacenaje, Manutención y Logística. Tras los buenos resultados cosechados en su pasada edición, grandes marcas como Chep, Barloworld, Ceva, Clark, Toshiba, Moinsa, Manitou, Moldstock, Pallex Iberia, Palibex, El Palet Verde, Zebra Technologies o LPR ya han confirmado su participación y la ocupación ronda el 80%.

En total el evento reunirá a más de 150 empresas participantes, un 35% más que en su pasada edición, todas ellas proveedoras de logística avanzada, manipulación de mercancías, Equipamiento para almacenaje, sistemas de transporte, seguridad y tecnología. También habrá un lugar destacado para el conocimiento y las tendencias a través de las 3 salas de seminarios y workshops en los que se analizarán los principales casos de éxito y últimas soluciones aplicadas en el ámbito logístico.

En este sentido, los profesionales del sector disfrutarán de una completa agenda con contenidos adaptados a cada industria así como con jornadas específicas sobre los retos de la internacionalización, el transporte de mercancías y las claves para garantizar la satisfacción del cliente a través de la logística y la distribución en la venta online.

Como en ediciones anteriores, el Salón presentará además diferentes zonas dinámicas como el III Foro Tecnológico organizado junto con Global Lean y patrocinado por IFR Group y las demostraciones de maquinaria ofrecidas en el Show Room ICIL.

Por la edición de 2013 pasaron más de 5.600 profesionales responsables o decisores finales de la contratación de productos/ servicios ( +del 81 %)para su cadena de suministro en solo dos días procedentes de multitud de sectores: Alimentación y bebidas, cosmética, farmacia y química, automoción y accesorios mecánicos, industrial y de consumo, metalurgia, electrónica…acuden anualmente a este Salón. Visitantes con poder de decisión de compra que buscan soluciones para optimizar sus costes y lograr una logística de mercancías más segura y rentable.

La Fundación Proyecta Burgos estará presente en esta cuarta edición de la feria con un stand y participando en una mesa redonda titulada “FUTURO Y NUEVAS INICIATIVAS EN EL SUELO LOGÍSITICO E INFRAESTRUCTURAS”. La mesa será moderada por Isabel Rodrigo, directora de Logística Profesional. Participan, además Ramiro García Gerente de la Fundación Proyecta Burgos, Jesús Andreu Gerente de PLAZA ( Plataforma Logística de Zaragoza), Ricardo Pizarro Director de Sodebur y Nuevo Arpegio (Empresa pública de la Comunidad de Madrid dedicada a la gestión del suelo para toda clase de usos: industriales, residenciales, oficinas, comerciales, etc.).

«La ubicación estratégica de Burgos en la meseta norte ha sido fundamental para este proyecto. Villalonquéjar es clave para nuestra red de distribución y estoy seguro de que este centro de distribución y logística será el comienzo de una mayor relación de Cortizo con esta ciudad». Así resumía ayer Álvaro Bravo, delegado del nuevo centro inaugurado en Villalonquéjar III, el sentir de esta multinacional gallega, líder española en sistemas de aluminio y PVC para la arquitectura y la industria, tras su desembarco en Burgos. El nuevo proyecto arranca con la creación de 7 puestos de trabajo, aunque el objetivo es incrementarlos a medida que vayan ganando actividad.

Las nuevas instalaciones de Villalonquéjar III, 2.250 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 3.750 junto al desvío ferroviario en el tiempo récord de cinco meses, tienen como principal virtud que permite abastecer a más de un centenar de clientes industriales de Cortizo en un tiempo aproximado de 90 minutos. Se trata de industrias implantadas en Soria, Palencia, Segovia, León, La Rioja y Cantabria, además de Burgos. «La rapidez, la inmediatez y la eficacia en el servicio en Castilla y León se fortalecen al máximo en este nuevo centro».

La nueva planta, dotada con dos grúas puente para manipular cargas, es en esencia un gran almacén para acoger los diferentes tipos de perfiles de aluminio lacado y anodizado y perfiles de PVC. También contará con un stock de herrajes y accesorios para atender la demanda completa de su clientela profesional. La parte acristalada de la nave, visible desde la calle Condado de Treviño, acoge una exposición que incorpora las últimas novedades en ventanas, puertas, fachadas, paneles que fabrica esta compañía familiar con sede en Padrón (A Coruña). Asimismo, el centro cuenta con un departamento de arquitectura e ingeniería para atender las necesidades técnicas de sus clientes.

El proyecto de Cortizo viene a completar una de las pocas parcelas que quedaban libres de Villalonquéjar III y supone además el desembarco de una nueva empresa en la ciudad durante la crisis y no de la ampliación de otra ya implantada como en ocasiones anteriores. Se trata además de uno de los mayores centros logísticos nacionales de una multinacional española con una trayectoria ampliamente reconocida, que está actualmente presente en 30 países, y que suma una plantilla de 1.550 empleados.

Fuente: Diario de Burgos