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Las válvulas de mariposa de grandes dimensiones y los accionadores que regulan el suministro de agua potable en la red de abastecimiento de Qatar, en el circuito de F1 de Shanghai, el túnel del Canal de La Mancha o que integran los circuitos de los barcos de gas licuado o de los grandes rascacielos se han diseñado y fabricado bajo pedido por Aplicaciones Mecánicas Válvulas Industriales, más conocida como Amvi, una empresa perteneciente a la multinacional alemana KSB que lleva 44 años trabajando en Villalonquéjar (50 años en España), lo que le convierte en una de las pioneras del Polo de Promoción y Desarrollo que han sobrevivido a todas las crisis desde entonces.

Esta «larga» trayectoria, su «indiscutible» aportación al tejido económico y social de la ciudad, «los esfuerzos por mantenerse en este territorio pese a las dificultades de la crisis» y por su esfuerzo innovador, le han valido la concesión por unanimidad del Premio Femebur 2014, que otorga la patronal del sector y que será entregado en la gala anual que se celebrará el próximo 21 de noviembre en el Hotel Palacio de la Merced.

El premio recae en una empresa con 90 empleados en plantilla, 16.000 metros cuadrados de instalaciones y que factura 19 millones de euros al año. Su director, Vicente Bas, agradeció ayer esta distinción, sobre todo, porque el camino desde 1970 «no ha sido fácil». «La crisis nos azota a todos y en 50 años nos ha azotado en varias ocasiones. A pesar de ello, Amvi, de la mano de KSB desde 1989, ha continuado adelante…». La alemana KSB es líder mundial en la fabricación de bombas y válvulas para uso industrial, con más de 30 fábricas repartidas en 19 países.

Las válvulas de mariposa que salen de Villalonquéjar, con diámetros entre 65 centímetros y 4 metros, son capaces de aguantar presiones de hasta 25 bares, equivalente a una columna de agua de 250 metros, tres veces las altura de la Catedral. Bas aseguró ayer que el 90% de su facturación viene de mercados internacionales, principalmente de Oriente Medio, donde hay grandes inversiones en el reciclado de agua y las desaladoras; y de Asia, con los barcos de gas que se construyen en sus astilleros.

Fuente: Diario de Burgos

Kronospan ha puesto ya en marcha una inversión de 60 millones de euros -la más importante que se acomete en la provincia en la última década- para transformar su fábrica de Castañares en un centro de producción del tablero aglomerado de referencia internacional y situar en Burgos sus almacenes nacionales de suelo laminado, que ocuparán una nueva planta en el complejo de 3.000 m2. La previsión es que este proyecto, que se encuentra en fase de planificación, compra de maquinaria a nivel internacional y solicitud de licencias de obras (antes de que finalice noviembre), esté culminado para el próximo verano.

La segunda fase, que hará de Castañares la mayor fábrica del sur de Europa, se pondrá en marcha en el plazo de «uno o dos años», dependiendo del comportamiento del mercado maderero, y contempla una nueva inversión de hasta 40 millones para ampliar las instalaciones y su capacidad productiva, para lo que ya se han adquirido terrenos colindantes a la fábrica actual en Cardeñajimeno.

El presidente de Kronospan en España, Neil Collen (en la imagen), confirma con estas cifras y los planos sobre la mesa que el compromiso de la multinacional austriaca con Burgos es «firme» tras un proceso judicial «muy duro» de adquisición del Grupo Interbon, por el que pagaron 50,5 millones de euros, a los que se han sumado otros 20 millones necesarios para reactivar y soportar la actividad de las plantas de Burgos, Salas de los Infantes y Toledo (Puertas Dimara).

Estos activos se adquirieron con un retraso mucho mayor del previsto por Kronospan y en mitad de una grave crisis de mercado motivada por la caída de ventas por el parón en la construcción y la duplicación del precio de la madera, su materia prima básica. Además, subraya, Castañares -a diferencia de Salas- es una fábrica «antigua que no tiene la productividad de las modernas». Collen, que ha capitaneado todo este proceso desde sus inicios, recuerda que las dificultades a las que se han enfrentado estos últimos tres años han sido de tal gravedad que en un momento se llegaron a plantear el cierre de Castañares -«porque tenía sentido analizado desde el punto de vista económico»- y construir una nueva fábrica en Salas de los Infantes «o en otro punto de España». «Tengo que dar las gracias a los trabajadores porque desde la subasta de los bienes [de Interbon] han apostado por nosotros, pese a que no ha sido fácil para ellos porque tenemos que ajustar la plantilla a las necesidades de la fábrica. Han luchado por sus intereses, pero han sido realistas para conservar esta planta y defenderla ante la multinacional…», subraya el presidente de Kronospan, quien añade que la inversión aprobada garantizará esta industria burgalesa «durante muchos años».
Como referencia, Kronospan es el líder mundial en la fabricación de tablero aglomerado, con 14.000 trabajadores en plantilla y 42 fábricas en Europa, principalmente, Estados Unidos y China. Junto a Burgos, actualmente acomete proyectos fabriles en Rusia y Bielorrusia. Su facturación supera los 4.000 millones.

La centralización de parte de la producción y los almacenes en Burgos persigue, entre otros objetivos, el acercarse el máximo posible a los clientes, a los que buscan abastecer de cualquiera de sus productos en un plazo máximo de 48 horas.

En pro de este reto, la multinacional está en proceso de adquirir una empresa estibadora que opera en los puertos marítimos del Mediterráneo y va a iniciar pruebas para conectar ferroviariamente los puertos secos de Villafría y de Gandía, con vistas a impulsar las exportaciones. Collen apunta que todavía no les salen los números, no tanto por los convoyes de ida sino por los de vuelta, que están estudiando cargar con el material de reciclaje que se emplea en la elaboración del tablero aglomerado (palets, astillas, serrín, etc.).
Los tableros que se fabrican en Burgos se comercializan en la Península, Francia, Gran Bretaña, Italia, países del norte de África y Latinoamérica, un mercado en expansión al que también se encamina -por afinidad cultural e idiomática- la apuesta que Kronospan está haciendo en Burgos.

Fuente: Diario de Burgos / Foto: Alberto Rodrigo

«La ubicación estratégica de Burgos en la meseta norte ha sido fundamental para este proyecto. Villalonquéjar es clave para nuestra red de distribución y estoy seguro de que este centro de distribución y logística será el comienzo de una mayor relación de Cortizo con esta ciudad». Así resumía ayer Álvaro Bravo, delegado del nuevo centro inaugurado en Villalonquéjar III, el sentir de esta multinacional gallega, líder española en sistemas de aluminio y PVC para la arquitectura y la industria, tras su desembarco en Burgos. El nuevo proyecto arranca con la creación de 7 puestos de trabajo, aunque el objetivo es incrementarlos a medida que vayan ganando actividad.

Las nuevas instalaciones de Villalonquéjar III, 2.250 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 3.750 junto al desvío ferroviario en el tiempo récord de cinco meses, tienen como principal virtud que permite abastecer a más de un centenar de clientes industriales de Cortizo en un tiempo aproximado de 90 minutos. Se trata de industrias implantadas en Soria, Palencia, Segovia, León, La Rioja y Cantabria, además de Burgos. «La rapidez, la inmediatez y la eficacia en el servicio en Castilla y León se fortalecen al máximo en este nuevo centro».

La nueva planta, dotada con dos grúas puente para manipular cargas, es en esencia un gran almacén para acoger los diferentes tipos de perfiles de aluminio lacado y anodizado y perfiles de PVC. También contará con un stock de herrajes y accesorios para atender la demanda completa de su clientela profesional. La parte acristalada de la nave, visible desde la calle Condado de Treviño, acoge una exposición que incorpora las últimas novedades en ventanas, puertas, fachadas, paneles que fabrica esta compañía familiar con sede en Padrón (A Coruña). Asimismo, el centro cuenta con un departamento de arquitectura e ingeniería para atender las necesidades técnicas de sus clientes.

El proyecto de Cortizo viene a completar una de las pocas parcelas que quedaban libres de Villalonquéjar III y supone además el desembarco de una nueva empresa en la ciudad durante la crisis y no de la ampliación de otra ya implantada como en ocasiones anteriores. Se trata además de uno de los mayores centros logísticos nacionales de una multinacional española con una trayectoria ampliamente reconocida, que está actualmente presente en 30 países, y que suma una plantilla de 1.550 empleados.

Fuente: Diario de Burgos

Cuarenta años de éxito para Burgos, para Castilla y León y para Johnson Controls avalan a la fábrica de baterías de Villalonquéjar como «la más eficiente y productiva a nivel global» de la multinacional norteamericana y la convierten en «piedra angular» de su estrategia a nivel europeo. El vicepresidente de la corporación, Johann-Friedrich Dempwolff, destacó el sábado 18 de octubre, durante la celebración oficial de este aniversario a la que asistió el presidente de la Junta, que la planta se ha consolidado en estas cuatro décadas como «proveedor líder en tecnología de baterías de primer nivel» para el mercado del automóvil continental, éxito que atribuyó y agradeció especialmente a sus cerca de 300 empleados.

Dempwolff, máximo responsable para Europa, Oriente Medio y África de la división Power Solutions, explicó en su intervención que Johnson Controls es una empresa «global multisectorial líder en diversificación tecnológica», que no solo fabrica baterías para los coches, sino que también está presente en Burgos en los equipos de calefacción y aire acondicionado del Hospital Universitario o en los asientos de los automóviles, entre otros bienes y servicios.

El gigante norteamericano reúne a 170.000 trabajadores en su plantilla y vende sus productos en más de 150 países. Su facturación fue de 42.700 millones de dólares americanos en 2013. La división Power Solutions, en la que se enmarca Burgos, es líder en baterías de motor de arranque para automóviles, con la marca Varta entre las más conocidas, y en aplicaciones de la tecnología start-stop. Ambos productos salen de la planta de Villalonquéjar, consolidada como «un ejemplo de innovación y desarrollo». Por ello, añadió, en 2011 se tomó la decisión de fabricar aquí las baterías start-stop, manteniendo la inversión para aumentar su capacidad de producción, que se cifra en 10 millones de unidades anuales (hasta la fecha ha fabricado más de 94 millones).

«Estamos desarrollando una tecnología respetuosa con el medio ambiente, innovadora y con capacidad de crecimiento, dado que prevemos que se alcanzarán los 35 millones de automóviles en el mundo antes de 2017 con estas baterías, siendo Europa el principal mercado». Esta tecnología, recordó, reduce las emisiones (estimadas en más de 10 millones de toneladas de emisiones de CO2 en cinco años)y el consumo.
«Podemos ofrecer una cartera de tecnologías innovadoras de eficacia probada por los principales fabricantes de automóviles del mundo y proveedores de recambios, convirtiendo así a Burgos en una pieza clave de nuestra estrategia en España y global». Esta producción se exporta a toda Europa, Turquía y el norte de África. «El alto nivel de calidad y de competitividad -añadió el directivo- son dos cualidades sobre las que se cimienta la posición de esta fábrica a nivel global y su desarrollo futuro».

El director de la fábrica burgalesa, Eduardo Quintanal, se mostró orgulloso en su intervención de que «el compromiso con Burgos y con la región es firme y así lo demuestra nuestra historia». «Mantenemos un alto nivel de inversión y generamos empleo estable, lo que contribuye al crecimiento industrial y económico de la región», subrayó. Resaltó además, que su empresa se ha significado, entre otros campos, por impulsar tecnologías propias que luego se han puesto en marcha en el resto de fábricas del grupo.

Fuente: Diario de Burgos

La empresa burgalesa Riventi Fachadas Estructurales ha recibido en Madrid el Premio Saint-Gobain de Arquitectura en Vidrio 2014 a la Mejor Fachada, por la obra que esta empresa burgalesa ha realizado en el edificio administrativo de la Dirección General de Patrimonio del Estado, ubicado en la calle Torrelaguna, número 58, de la capital de España. El galardón, otorgado por Saint-Gobain Glass y en el que colabora el Colegio Superior de los Colegios de Arquitectos, distingue a aquellas realizaciones que apuestan por la utilización del vidrio como elemento principal envolvente del edificio. En la presente edición, el premio recae sobre un inmueble con 10.000 metros cuadrados de fachada de vidrio de doble piel, es decir, dos planos de cristal recorridos en su interior por una galería intermedia dedicada a las tareas de mantenimiento.

La obra, según detalla Guillermo Rilova, director gerente de esta empresa con sede en Villalonquéjar III, se ha resuelto con un muro cortina modelo R, una patente desarrollada por esta empresa familiar que consiste en un muro cortina de silicona estructural sin perfilería a la vista, «que incorpora además un novedoso y revolucionario sistema de apertura exterior en ciertos elementos para permitir una ventilación natural del inmueble», explica el galardonado. Para este cierre se ha elegido un doble acristalamiento de altas prestaciones que permite el control solar y la baja emisividad. Por lo que respecta a la fachada exterior, la empresa premiada ha desarrollado un sistema de fachada ‘respirante’, lo que evita que el inmueble tenga sobrecalentamientos añadidos. «Esta piel acristalada se encuentra microventilada en toda la altura del edificio y está formada por vidrios serigrafiados con control solar».

Guillermo Rilova, quien recogió el galardón en la sede de Saint-Gobain Glass en Madrid, destaca que han logrado un edificio «totalmente acristalado con los mayores requerimientos de exigencia térmicos y acústicos, totalmente eficiente y respetuoso con el medio ambiente». El premio, que contempla las categorías al Mejor Proyecto, a la Mejor Solución en Vidrio y a la Mejor Fachada, está dotado en cada modalidad con 2.000 euros, diploma y placa.

Riventi, fundada por Adelaido Rilova en el año 2000, es una firma con larga trayectoria en fachadas de cristal y es la autora de proyectos de referencia como el Complejo de la Evolución Humana, las torres de Isozaki en pleno centro de Bilbao o de un hotel diseñado por el arquitecto Norman Foster en Londres. En Burgos, ha dado imagen a las sedes de Angulas Aguinaga, Quesos Angulo o L´Oréal, entre otras empresas, y a numerosos edificios emblemáticos.

Fuente: Diario de Burgos / Foto: Riverti (Apartamentos San Agustín de Guadalix)

La planta burgalesa de L’Oréal ha estranado una central térmica de biomasa que permitirá a la factoría proclamarse libre de emisiones de CO2 en 2015. Los responsables de la firma multinacional francesa de cosmética, que centraliza en el polígono burgalés de Villalonquéjar su fabricación de productos capilares, quisieron celebrar este avance pionero que facilitará al grupo L’Oréal acercarse a los compromisos de sostenibilidad fijados en su programa Sharing Beauty With All para 2020, año en el que aspira a reducir su huella ambiental global en un 60%, tanto en proyección de CO2 como en consumo de agua. Estos detalles ‘sonaron’ a modo de prólogo en la inauguración de las instalaciones que congregaba ayer a políticos locales y regionales, así como a representantes de distintas entidades económicas y sociales de la ciudad.

François Xavier Fenart, presidente de L’Oréal España, afirmó que esta inversión, más allá de demostrar la responsabilidad que la firma «mantiene con sus consumidores, empleados, proveedores y las comunidades en las que se desarrolla su actividad», es la prueba de que se puede aunar el interés económico y el general. Un mensaje en el que ahondó Miguel Castellanos, director internacional de Seguridad, Higiene y Medio Ambiente de L’Oréal, quien aseveró que para sumar los mil millones de consumidores que pretende la firma «debemos hacer más con menos» y, en ese sentido, elevó a la planta de Burgos a «ejemplo de sostenibilidad para todo el mundo».

Por su parte, Ana San Juan, directora de esta fábrica burgalesa, recordó que el de la central térmica de biomasa no es el primer proyecto que avala la apuesta por el medio ambiente de la planta ubicada en Villalonquéjar desde 1971. «El compromiso se remonta a 1997 con la instalación de placas termosolares», una política medioambiental que hace de esta fábrica con 450 trabajadores «una de las más eficientes del grupo a pesar de la complejidad que supone la elaboración de 1.500 fórmulas y 4.000 referencias comerciales» que se distribuyen en 52 países.

Sobre las nuevas instalaciones precisó que su capacidad para generar vapor, agua caliente, agua fría y electricidad servirá para cubrir la totalidad de las necesidades energéticas de la planta. La central de biomasa ocupa 3.800 metros cuadrados y está situada en un terreno de 13.700 metros cuadrados anexo a la fábrica. De su concepción, construcción y gestión se ha encargado Biocen, empresa público-privada formada por la sociedad Cenit Solar, que aporta tecnología e ingeniería, y por la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl). El proyecto ha supuesto una inversión de 14,5 millones. Biocen ha aportado 12 y L’Oréal los 2,5 restantes.

Fuente: El Correo de Burgos

La empresa burgalesa Aciturri, con sede en Miranda de Ebro, ha dado un nuevo avance en su posicionamiento global en el mundo de las grandes firmas aeronáuticas mundiales, al ocupar en 2013 la posición 97 entre las 100 empresas más improtantes del mundo del sector, según el balance anual que hace la consultoría Price Waterhouse. El grupo industrial que lidera el mirandés Ginés Clemente avanza así dos posiciones con respecto al balance hecho por la misma consultora en el año 2012, en el que entró por primera vez.

Aciturri comparte este listado con los grandes gigantes del sector como Boenig y Airbus (el consorcio europeo), que están a la cabeza el listado, y también con otra firma española, como es ITP, mientras que Aernnova, otro de los tres grandes grupos aeronáuticos españoles participante también en proyectos destacados para fabricantes como Boeing y Airbus, ha salido del Top100.

El origen de este avance en el posicionamiento global de la compañía se debe al importante avance en la facturación de Aciturri, que en 2013 ha alcanzando los 168 millones de euros  frente a los 150 del 2012, y con unas previsiones que marcan un plan de actividad que podría alcanzar los 180 millones de euros de facturación en el presente ejercicio, lo que supone doblar la cifra registrada en el año 2010. Según los datos de facturación incluidos en el informe elaborado por la consultora, Aciturri ha logrado un incremento de su facturación del 12,4%, lo que también ha repercutido notablemente en los beneficios, que P&W sitúa en 18,6 millones de euros, con un aumento del 50% con respecto al ejercicio anterior.

Se trata de un informe especial que anualmente realiza la revista especializada Flight International en el que analiza de forma pormenorizada el comportamiento de las 100 empresas más importantes del mundo en el sector de la aviación. Un sector en crecimiento, ya que las dos grandes (Airbus y Boeing), con las que trabaja Aciturri entre otras, han aumentado su facturación en un 5 y un 6 por ciento respectivamente, con unos beneficios que en caso de la firma americana suben más de un 4% y que en el caso del fabricante europeo se eleva un 24%.

Fuente: Diario de Burgos
La empresa aeronáutica de origen mirandés grupo Aciturri ha alcanzado un acuerdo con el Grupo Salvador Caetano por el que ambas firmas tendrán una participación del 50% en la compañía Caetano Aeronautic, una operación que contribuye de forma significativa a la generación de sinergias de mercado así como al desarrollo de nuevas oportunidades de negocio y a la apuestan por la internacionalización del grupo Aciturri.

El acuerdo, que se ha gestado durante meses «para analizar el interés de la operación y la manera de llevarla a cabo», permite a la empresa burgalesa iniciar su estrategia de internacionalización, una vía que no descartan seguir profundizando en el futuro, diversificando mercados y dando soporte a los acuerdos de compensación suscritos por sus principales clientes con diferentes países. «El mercado ahora es global, y el aeronáutico también lo es; hay que buscar las oportunidades para participar en el desarrollo del mercado en España, en el resto de países europeos y también en el resto del mundo», señalan desde la empresa.

Con esta operación, Aciturri invierte en el Grupo Caetano Aeronautic, firma con sede en Oporto y que es suministradora de segundo nivel, o ‘tier 2’, para diferentes programas civiles y militares de Airbus. Precisamente fue este  fabricante de aviones el que en el año 2012 creó el Grupo Caetano Aeronautic en el marco de un acuerdo de cooperación con el Grupo Salvador Caetano. Su actividad engloba la fabricación y montaje de componentes aeronáuticos en materiales compuestos y metálicos mediante diferentes tecnologías. Y ahí es donde Aciturri se convertirá en un valor añadido, porque la empresa española aportará a la firma portuguesa «su conocimiento y experiencia en el diseño, fabricación y ensamblaje de conjuntos aeronáuticos», potenciando además su crecimiento como suministrador de componentes.

Actualmente, el Grupo Aciturri, que tiene previsto facturar este año 180 millones de euros, más del doble que en 2010, suma alrededor de 1.200 empleados distribuidos entre las plantas de Miranda (Burgos), Berantevilla (Álava), Tres Cantos (Madrid), Boecillo (Valladolid) y Sevilla.

Fuente: Diario de Burgos

La dirección de la multinacional Kronospan, presidida por Peter Kaindl, ha aprobado el proyecto de modernización de la fábrica de Castañares (Burgos) para el que prevé una inversión superior a los 100 millones de euros, por encima de los 80 que se habían barajado inicialmente. La ampliación del presupuesto obedece, según las fuentes de la emrpesa, a que la mejora de la planta se dividirá en dos fases temporales, lo que permitirá ir incorporando al proceso productivo la maquinaria de última generación que se prevé instalar en Burgos y que configurarán esta fábrica como la más sofisticada del sur de Europa.

El proyecto sobre el que se está trabajando contempla todas las actuaciones dentro del perímetro actual de la industria, que mejorará en términos de eficiencia y automatización de procesos, con el objetivo de ampliar su capacidad de producción hasta los 2.800 metros cúbicos de tablero aglomerado al día, cuatro veces más que su capacidad actual. «La nueva planta, además, nos permitirá desarrollar nuestra actividad de forma mucho más segura y más respetuosa con el medio ambiente», subrayan desde Kronospan.

Los más de 100 millones de euros previstos se repartirán en dos fases en las que se renovará toda la maquinaria para la fabricación del tablero -lo que requiere su tiempo dada la complejidad de construcción de los equipos- y las naves de las instalaciones de Castañares.

La segunda fase estará sujeta también a la evolución del mercado (muy vinculado al sector de la construcción) y a la disponibilidad de madera para alimentar la planta, una capítulo este en el que la multinacional ha solicitado el apoyo de la Junta de Castilla y León para que ponga en explotación más montes de la Comunidad.

Fuente: Diario de Burgos

Johnson Controls Autobaterías continúa la tramitación administrativa necesaria para ampliar la capacidad de producción de su fábrica burgalesa, si bien no se ha concretado un plazo temporal para dicha ampliación. Eduardo Quintanal, director gerente de la planta de Villalonquéjar, ha explicado que esta tramitación se está realizando con el tiempo suficiente para que cuando la multinacional adopte una decisión al respecto ya estén dados los pasos administrativos necesarios. “Queremos tener la fábrica preparada para satisfacer un aumento de demanda y estar siempre preparados por si esta decisión de adopta por parte de la multinacional”, explicó.

Johnson Controls Autobaterías está celebrando en 2014 el 40 aniversario de su implantación en Burgos y es un referente mundial en la tecnología EFB en baterías de arranque. Fabrica baterías con la tecnología start-stop para los mercados de Europa, Medio Oriente y África y cuenta en Burgos con una plantilla de 250 trabajadores.

Fuente: Diario de Burgos